Moquillo canino

El moquillo canino es una enfermedad viral que ataca a varios sistemas del animal: Respiratorio, Digestivo, Piel y Nervioso. Es altamente contagiosa y afecta principalmente a perros y hurones tanto como a zorros, coyotes, pandas, felinos exóticos, pero no al gato doméstico.

El virus del moquillo es de la familia paramyxovirus, relacionado con el sarampión humano.

¿CÓMO SE CONTAGIA EL MOQUILLO?

El virus se encuentra abundantemente en las secreciones respiratorias. La principal vía de contagio de un animal a otro es a partir de las secreciones nasales que eliminan los perros enfermos. Aunque un paciente con moquillo, puede eliminar el virus por todas las secreciones corporales, incluyendo la orina.

El período en que el virus del moquillo canino entra al organismo y se inician los síntomas es de 14 a 18 días.

¿Cómo saber si mi perro tiene moquillo?

Al moquillo se lo llama «la enfermedad de los mil síntomas», por eso no es tan fácil de diagnosticar, y menos a simple vista. Si descubres algunos de los signos que vamos a enumerar a continuación (no hace falta que tu perro tenga todos), debes acudir cuanto antes a tu veterinario porque esta es una enfermedad seria.

SINTOMAS DEL MOQUILLO:

  • Los perros inician con fiebre acompañada de secreciones oculares y nasales. También pueden tener vómitos y diarrea (líquida hasta con sangre), lo que conduce a que tu perro se deshidrate y debilite.
  • Puede existir pustulas (lesiones en la piel) en el abdomen y los cojines de las patas se pueden observar engrosados
  • Los síntomas nerviosos pueden aparecer junto a los otros síntomas o hasta que los otros hayan desaparecido. Estos síntomas nerviosos se manifiestan como ticks hasta convulsiones, incoordinación, marcha en circulos, ridigidez muscular, ceguera, parálisis.
  • El moquillo es la causa más común de convulsiones en cachorros menores de 6 meses. También es la causa de encefalitis en perros viejos.

El Moquillo Canino se caracteriza porque induce a la baja de las defensas del organismo. Su distribución es mundial y ocasiona hasta un 50% de mortalidad. Es altamente contagiosa y afecta principalmente a
perros y hurones.

Si tu perro presenta alguno de estos síntomas en importante que lo lleves al veterinario para que se le haga un diagnóstico. Se les puede realizar una hematología la cual muestra cambíos específicos en los Globulos Blancos, o el test de Elisa muestra si la enfermedad esta presente.

Se recomienda que los cachorros sin vacuna de moquillo no deben salir a la calle ni tener contacto con otros perros.

¿El moquillo canino se trata?

No existe tratamiento efectivo contra el virus, por lo que la prevención es indispensable. El paciente tiene mas posibilidades de sobrevivir si se hospitaliza.

El criterio de no brindar tratamiento, se aplica cuando los signos nerviosos no son compatibles con la calidad de vida, y en estós casos se justifica la eutanacia.

Los antibioticos de amplio espectro, están indicados para el control de las infecciones bacterianas secundarias. Líquidos, electrolítos, vitaminas y suplementos nutricionales son necesarios para la terapia de mantenimiento.

PREVENCIÓN

Los cachorros neonatos adquieren inmunidad pasiva de su madre (madre vacunada). La mayoría de las defensas maternas, derivan del calostro absorvido durante el amamantamiento, en las primeras horas después del nacimiento.

Los anticuerpos maternos van desapareciendo lentamente hasta las 6 u 8 semanas de vida. Esto es importante, ya que algunas personas comenten el error de vacunar a los cachorritos antes de las 8 semanas de vida. Y lo que ocurre es que la vacuna no forma las defensas necesarias, porque va a interferir con los anticuerpos maternos trasmitidos por el calostro.

Lo que se recomienda es vacunar a partir de las 8 semanas de edad. Con un mínimo de tres dosis, poniendo la tercera o cuarta dósis después de los 4 meses de edad. Este programa resulta en la inmunización del 95% o más de los cachorros.

Para los cachorros que no ingirieron calostro de una madre vacunada, se recomienda iniciar el plan preventivo de vacunación a las 4 semanas de edad, administrando la segunda dósis 2 semanas más tarde y terminar con la cuarta dósis despúes de los 4 meses de edad.

La inmunidad que deja la vacuna es sólida y prolongada, pero no es de por vida. Por lo que se recomienda vacunar a los perros todos los años durante toda su vida.

La vacuna es segura, y nos garantiza que nuestro gran amigo no se va a enfermar de moquillo. Vacune y no se lamente.

Dra. Beatriz de Viau
Centro Veterinario Super Pet